Asco

Hace muchos años (¿2006?) con los “Musichicos” de entonces visitamos la cátedra de Clave del Conservatorio Nacional (hoy UNA).

Los niños -además de tener la experiencia de tocar y apreciar maravillados el hermoso sonido- recibieron una breve explicación del mecanismo del clavecín…

Seño: “En lugar de martillitos, como en el caso del piano, el clave tiene UÑAS que PUNTEAN las cuerdas”.

Sharon exclamó sorprendida: “¿UÑAS? ¡¡¡¡QUÉ ASCO!!!!” 

Tijeras con chocolate II (o Gnomos con naranjas).

Tengo la tarea de observar una clase de música en sala de 4. La docente, al iniciar la clase, les cuenta a los niños que “si se portan bien” al finalizar las actividades podrán ver algunos “videítos musicales”.

Esta propuesta resulta un disparador de comentarios inusuales, algunos lógicos, otros sorprendentes.

– “Una vez yo fui al cine”

– “Mamá me contó que vamos a ir a ver la película de Angry Birds”

– “Yo también”

– “Un día yo fui a la pileta del nono”

“A los gnomos le gustan las naranjas”

(creo que el comentario de este niño, aparentemente tan surrealista, fue provocado por la confusión de la palabra “nono” con “gnomo”).

Binoculares para el dolor

Hace unos días, y ya saliendo de la clase, conversaba con S. (6), que me preguntó muy curiosa si un doctor iba a sacar a mi bebito de la panza.

Cuando le conté que sí, se mostró preocupada “¿Y te va a cortar?” me preguntó. Y yo, afirmando y para despreocuparla, le dije que no se asustara: que el doctor me iba a dar “algo” para que ni el bebé ni yo sintiéramos dolor.

“Ah”, dijo segurísima: “te van a poner unos biculares”. 

Lágrimas de emoción o tristedad

“Los adultos no lloran” me dijo O., de 5 años. Y nosotros le contestamos que sí… que lloran: lloran de emoción, de felicidad, a veces porque están tristes. Le contamos que nosotros también lloramos, por diferentes razones. Muchas veces de alegría.

“Pero yo nunca vi ningún adulto llorando”. Y luego hizo una pausa, evidentemente se quedó pensando:
“Un día mi mamá lloró de tristedad… 
Y otro día lloró porque toqué lindo el piano”. 

Cuando sea grande… (artistas plásticos, dinero y subtes)

Ayer en clase Lucy (5) me contó “Cuando sea grande, la gente va a hacer una fila larga y me va a dar plata, y yo les voy a copiar la cara. Y después va a pasar otro, y así.

Y voy a ser rica”.

“Y también quiero ser manejadora de subte”. 

P.S.: Lucy (5) estuvo hace poco en uno de los Talleres que la prestigiosa Galería Zurbarán organizó para niños a cargo de mi querido amigo el artista plástico Ricardo Celma.

 

 

Marketing para músicos

A veces en clase (especialmente con los más chiquitos) jugamos a “dar conciertos” para los muñecos que convenientemente están cerca del piano. Lucy (5) y yo invitamos a unas simpáticas tortuguitas de cerámica (madre e hija) a asistir a nuestro recital:

L.: Pero primero tienen que pagar entrada: dos millones bibubibu trillones de dólares.