Patricio Sánchez y su homenaje a Spinetta

Patri Sánchez tiene 9 años, lo conozco desde los 5. Es un adorado alumnito de mi Taller de Piano y Música “Musichicos”, un nene inteligentísimo, sensible y talentoso ¡además de súper humilde!
En apenas unos días preparó su versión de “seguir viviendo sin tu amor”, para homenajear a #Spinetta de la mano del Ministerio de Cultura de la Nación. Aquí está, en la terraza del Museo Nacional de Bellas Artes – Argentina.
Que la #música siga transformando vidas, los #sueños son #posibles. Gracias Maestro #Spinetta por tu inspiración, gracias Patri y sus papás por el esfuerzo y apoyo, y gracias al Ministerio por celebrar este tipo de logros.
¡Bravo Patri, a seguir creciendo, te amo!

Concierto íntimo “Musichicos” 2016

Un millón de gracias a los amados musichicos, a sus amorosas familias, a las geniales seños que nos acompañaron en este año tan especial (¡grandes Clara Kreimer, Eugenia Aristimuño, Camila Carmona!), a Súper-@Martin Engler y al príncipe Fedecito, el primer musibebé puro, por hacer de este Concierto íntimo 2016 una ocasión tan emotiva, tan mágica, tan inolvidable.
Los chicos tocaron ¡hermoso, increíble! ¡bravísimo por el esfuerzo y la dedicación de todo el año!

Celebramos nuestros 12 años de trabajo ininterrumpido en “Musichicos”, renovando nuestro compromiso docente y humano con la formación musical integral de chiquitos de a partir de 4 años, y siempre creyendo que es con afecto y contención que se arraigan de verdad los conocimientos: tenemos la fervorosa convicción de que el arte y la educación son las mejores herramientas para transformar al mundo. Gracias musichicos por transformarnos también a nosotros.

Mañana #musichicos en la Feria del Libro

Mi libro de cuento y actividades para enseñar a leer y escribir música para niños muy pequeños “La verdadera historia de la clave de sol…” está en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires [Sitio Oficial], en el Stand de Melos Ediciones Musicales (Nro. 181, Pabellón Verde) y también en el “Stand de las Provincias” Nro. 3024 (Pabellón Ocre).

Mañana viernes 29/4 (¡y rompiendo brevemente mi semi-reposo!) estaré con mis amigas y colegas Ángeles, autora de ¿Me la cantás otra vez? y Flor, responsable de Musicando firmando ejemplares, respondiendo preguntas, y convidando mates y galletitas (este año no haremos charla).

Agradecemos la difusión, la buena onda y el apoyo para con nuestro trabajo independiente.

Abrazo a todos.

Tazas con Motivos Musicales

Tazas con Motivos Musicales (Diseño Martin Engler): $180.
Oferta Enero 2016: $170.
Se entrega en zona Chacarita/Colegiales. Se hacen envíos.
Consultas: musichicos@gmail.com 

Gracias por el concierto de ayer… 19/12/2015

abrilconciertoEscribí a las familias en whatsapp sin revisar ni una sola palabra (podía ser más prolija, más coherente, pero preferí dejarlo así, medio crudo: una improvisación de alma para todos…).
Sólo lo retoco un poco para quitarle (sólo) algunos elementos muy personales, ahora en las redes.

De verdad no me alcanzan las palabras para agradecer el hermoso concierto de anoche.

Después de 12 años sigo pensando que los conciertos del Taller de Piano y Música “Musichicos” son mágicos: hay algo en el aire (a pesar del calor de fin de año), algo que se respira que es quizás la energía del amor, la expectativa, la alegría, el lío y los juegos en bambalinas, los sueños… que se conjugan en un resultante siempre hermoso, siempre conmovedor.

Los chicos estuvieron fantásticos ¡bravo, bravísimo! son tan valientes, tan inteligentes, tan sensibles… (¡y tan lindos, por favor!).

Muchos se animaron a tocar por primera vez, y aún pese a los nervios (y quizás algún errorcito: como dije anoche, sanos indicadores de que son humanos) lograron sobreponerse y dar ¡¡lo mejor!! de sí mismos. En suma, de eso se trata la música y cualquier disciplina a la que se dediquen con amor. Dar lo mejor de sí, compartiéndolo con quienes más nos quieren, animándose a crecer, a reparar los errores, a construir sueños.

Estoy muy orgullosa de todos y cada uno, y espero que este concierto -como los futuros- queden en su memoria como el recuerdo de una “fiesta” de la música. Que también quede en su registro que el esfuerzo y la dedicación amorosa tienen su recompensa: todos los logros están ligados a un trabajo disciplinado y constante que no se consigue “de una”, lleva un tiempo, como cuando plantamos una semillita.

Yo los quiero casi como si fueran mis hijos. Mil gracias a los papás por esta confianza que me prestan (¡nos! prestan) para educar a sus chicos. Digo “nos” porque Martin Engler fue más que un maestro atrás en bambalinas, cuidando a cada chiquito como si fuera suyo, sirviendo vasitos, ajustando moñitos, recibiendo dibujitos, escuchando cada una de las peticiones que cada uno de los chicos tenía para hacer (estoy enamorada, sí; pero tendrían que haberlo visto con su alma de docente ayudando y acompañando a los chiquitos).

Mis padres y padrinos (¡gracias Ana Margarita Takács, Ernesto Luis Cháneton, Adriana Inés!). Gracias Camila Carmona que subiste a ayudarnos a dar vuelta las hojas y no te bajaste más: te quedaste ayudando en bambalinas. Gracias amigaza Eugenia Aristimuño: me puso muy feliz que vinieras.

Gracias a los papás, abuelos, amigos, profes, que tuvieron la paciencia de esperar y quedarse a escuchar hasta al último chico (¡bravo, Lautaro Postiglione!). El concierto se hizo largo, y en el teatro nos estaban pinchando para que nos fuéramos 21.30 (y eran las 22.15 y todavía no habíamos terminado). Ni hablar de Julieta Lizzoli, mi ex-alumna, hoy mi gran amiga y a quien admiro profundísimamente: tocó INCREÍBLE, es una MAESTRA con mayúsculas (¡¡cómo brillás!!).

Gracias también por dedicarse al concierto, ayudando a los chicos a prepararse, a pensar en la ropita, en los pelitos, en las partituras, en la práctica. Gracias por los inmerecidos regalitos y elogios: el trabajo es de los chicos.

Yo espero ser una guía y dejarles aquello que vine a transmitir al mundo. El amor que tengo por la educación, el arte y la infancia es mi manifiesto personal, en el que creo utópicamente como una verdadera “arma cargada de futuro”, como dice el poema.

(…) Como sea, lo que sea, están y estarán siempre en mi corazón. Gracias por la hermosa experiencia de anoche.